Viernes, 14 de noviembre de 2014

Extracto del acta:

… hemos partido de la premisa de que el haiku es una expresión directa de lo “natural” (como lo es una gota de rocío, el sonido de un avión, un atardecer, el vuelo de un gorrión, un relámpago, el estruendo de una avenida…), es decir, que un buen haiku huye de lo artificioso, de lo rebuscado, de lo pretencioso, del sin sentido…

...los buenos haiku son como las flores o las mariposas: la mayoría de los seres humanos que las ven se limitan a contemplarlas con asombro y admiración. Pero nada en la naturaleza es fruto sólo del azar y la espontaneidad. Miles, millones de años se ha tomado la vida para producir cualquiera de sus formas vivientes. De allí que el camino para llegar a elaborar un buen haiku no sea tan simple como parece…

… recibimos trabajos de 19 países; aunque la mayor parte provenía de países de habla hispana, también hubo trabajos provenientes de Serbia, Hungría, Japón, Suiza, Francia o Estados Unidos, donde sus autores no hablan el español como primera lengua. España, Colombia, Argentina y México fueron en su orden los países con mayor número de participantes…

… el Segundo premio en la categoría de mejor colección se entregó a ALFREDO BENJAMÍN RAMÍREZ SANCHO de España por su trabajo “Huellas de otoño” que firmó con el seudónimo de El desterrado. El jurado consideró que en su trabajo había verosimilitud, sensibilidad y capacidad de observación; y que además, en un lenguaje muy poético, le rinde un bello homenaje a una estación del año: el otoño…

Por todas partes
quiere volar la mariposa
esta tarde de otoño


Nadie sube
la empinada cuesta...
el viento arrastra unas hojas


Se acurrucan los patos...
Apenas le quedan frutos
al viejo castaño


Así, sin más,
una lluvia de hojas
rompe el silencio


Huele a leña quemada...
Dos veces
canta el gallo


Entre la hojarasca
el pecho de la ardilla
se llena de luz


Lleva la libélula
el sol en sus alas...
se dobla el crisantemo


Recorre el muro:
la luz del otoño
en el escarabajo


Todo en calma,
sobre las vigas de la fábrica
un trozo de cielo


Pronto atardecerá,
tiñen el suelo
las hojas del momiji


Sin otro sonido
que el de la lluvia;
caen las hojas del arce


Una y otra vez...
la mar devuelve
el brillo a los guijarros


Miro embelesado
la rama, donde el pájaro
acaba de irse


Crisantemos...
entre tanto silencio
alguien enciende una vela


... no termina
de verse el cielo,
siguen cayendo hojas


Un sin fin de nubes...
sin esperarlo
un rayo de sol las atraviesa


Al limonero sin frutos
con pequeños saltos
se acerca el gorrión


Del nicho sin lápida,
el piar incansable
de una lavandera


Hace camino
junto a su dueño
el perro de tres patas


Luz del mediodía...
las pisadas en la alameda
se vuelven otoño


Se confunden
nube y nieve,
insiste el gallo en su canto


Nadie a la vista,
donde se levantaba un muro
crece la hierba


Mañana de otoño,
el perro que ladraba
lame a su dueño


A través de la lluvia,
recupera su brillo
el sol del invierno


Estremece:
el silencio de la mar
tras cada ola


En la palma de la mano
parece más roja
la hoja del arce


A un cielo de grises
apuntan inquietas
las orejas del caballo


El árbol sin hojas...
lleno de pájaros
que no cantan


Senda en otoño...
todavía puede oírse
como hierran al caballo


Un olor marchito...
el invierno
entre las tumbas


Hoy como ayer,
en la copa del eucalipto
grazna un cuervo


Invierno...
pone la enredadera
las únicas hojas del árbol


Se retuerce
la mitad de la lombriz
que no fue pisada


En la umbría...
la humedad de la arboleda
se prende en los labios


Bajo el granizo
vuelve a verse el asfalto,
regresa la lavandera


Se sacude el perro...
la niebla de la mañana
cubre la ciudad



Publicado por Atreyu15 @ 18:39  | Literatura
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