domingo, 12 de octubre de 2008

 


                                             

Los senos de aquella mujer, que sobrepasaban pródigamente a los de una Jane Mansfield, le hacían pensar en la pobreza de tener únicamente dos manos.



Tags: Micro-relatos, Literatura, Edmundo Valadés, México

Publicado por Nereida4 @ 20:50  | Micro-relatos
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
lunes, 08 de diciembre de 2008 | 10:26
Nunca se pudo decir tanto con tan pocas palabras.