Domingo, 12 de octubre de 2008

 


                                             

Los senos de aquella mujer, que sobrepasaban pródigamente a los de una Jane Mansfield, le hacían pensar en la pobreza de tener únicamente dos manos.



Tags: Micro-relatos, Literatura, Edmundo Valadés, México

Publicado por Nereida4 @ 20:50  | Micro-relatos
Comentarios (3)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
Lunes, 08 de diciembre de 2008 | 10:26
Nunca se pudo decir tanto con tan pocas palabras.
Publicado por Arquillos
Domingo, 22 de julio de 2012 | 13:00

Muy ingenioso y original. Felicidades, amigo.

Publicado por Ruben Rodriguez Beltran
Jueves, 16 de abril de 2015 | 20:17

Gingantón, don Edmundo (1915-1994)