martes, 23 de septiembre de 2008


 

Yo sé que hay quienes dicen: ¿Por qué no canta ahora

con aquella locura armoniosa de antaño?

Esos no ven la obra profunda de la hora,

la labor del minuto y el prodigio del año.

 

Yo, pobre árbol, produje, al amor de la brisa,

cuando empecé a crecer, un vago y dulce son.

Pasó ya el tiempo de la juvenil sonrisa:

¡dejad al huracán mover mi corazón!



Tags: Poesía, Literatura, Rubén Darío, Otoño, Árbol, Evolución, Tiempo

Publicado por Nereida4 @ 1:09  | Literatura
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Comentarios
Publicado por alexanderv
martes, 23 de septiembre de 2008 | 7:07
Megustan mucho los poemas de Rubén Darío
gracias por compartir este, ademas que
el otono es ofical desde ahora
Publicado por Invitado
lunes, 07 de septiembre de 2009 | 12:17
gracias por esta poesia "de otoño" ya se acerca las hojas vuelven a caerGuiño