Jueves, 16 de agosto de 2007
La luna apenas hab?a asomado su perfil cuando la m?sica de un clarinete comenz? a danzar por el vetusto barrio. Segu? las notas de jazz que parec?an rezumar del p?treo enlosado de las calles. Mis pasos me llevaron a una plaza coronada por una solemne catedral. La sombra de su torre g?tica se contoneaba a luz anaranjada de las ornamentadas farolas mientras la figura encorvada de un peque?o hombre deambulaba por el lugar. Cuando quise acercarme, el hombre, con rostro abrumado, se volatiz? barajado entre las sombras.

Abandonada, al pie de una farola, una estatuilla dorada parec?a descansar.
Publicado por Atreyu15 @ 19:43  | Relatos del blog
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Comentarios
Publicado por andree
Martes, 21 de agosto de 2007 | 0:48
eso ?ltimo es lo que en arquitectura se podr?a llamar 'cari?tide'?...

empalagoso y demasiado barroco (a pesar de la torre g?tica) tu cuento, jajaja
Publicado por Atreyu15
Martes, 21 de agosto de 2007 | 1:49
Jajaja, podr?a ser una cari?tide, pero no? Este relato est? basado en la catedral de Oviedo y el hombre del clarinete es un conocido director de cine que estuvo estos d?as rodando por Asturias por lo que la figura dorada que hay al pie de la farola es un? :-]