jueves, 09 de agosto de 2007
La incipiente luz del día se coló por la ventana entreabierta. Ana fue la primera en despertar, estaba estirándose cuando vio la ceniza que moteaba la colcha. No tardó en zarandear a su marido que permanecía refugiado en el sueño.
-¡Has vuelto a fumar en la cama! –le gritó con la voz todavía ronca.
Él se limitó a girarse y observarla con los ojos entreabiertos sin comprender muy bien lo que sucedía; el calor era agobiante y estaba empapado por el sudor.

Ese mismo día los informativos se hicieron eco de la noticia: la erupción del Popocatépetl se cobra dos víctimas.
Publicado por Atreyu15 @ 23:54  | Relatos del blog
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