domingo, 29 de julio de 2007
Ya formidable y espantoso suena
dentro del corazón el postrer día;
y la última hora, negra y fría,
se acerca, de temor y sombras llena.

Si agradable descanso, paz serena
la muerte en traje de dolor envía,
señas da su desdén de cortesía:
más tiene de caricia que de pena.

¿Qué pretende el temor desacordado
de la que a rescatar piadosa viene
espíritu en miserias anudado?

Llegue rogada, pues mi bien previene;
hálleme agradecido, no asustado;
mi vida acabe, y mi vivir ordene.
Publicado por Atreyu15 @ 20:05  | Literatura
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Publicado por Invitado
miércoles, 04 de marzo de 2009 | 0:25
tengo que hacer un trabajo urgente. en que doctrina se basa quevedo??? contestad rapido por favorChica