Jueves, 19 de julio de 2007
Se encontraba nervioso, una gota de sudor que le resbalaba por la sien delataba su estado. Llevaba mucho tiempo esperando ese instante, hab?a llegado la hora de demostrar que estaba preparado para ello.

Observaba sus manos enguantadas, era importante no dejar huellas, cuando alz? la vista y vio como se dirig?an hacia ?l, entre risas, dos j?venes mujeres. Apenas se encontraban a su altura cuando una puerta se cerr? de s?bito a sus espaldas. Extendi? el brazo tembloroso y agarr? con firmeza la palanca de bronce que se encontraba a su derecha. Las risas cesaron, una peque?a sacudida y la sensaci?n de un repentino v?rtigo hizo que las gargantas de las j?venes emitieran un ahogado grito. Todo aconteci? muy r?pido, restituy? la palanca a la posici?n original y la puerta volvi? a abrirse. Acerc? con timidez su mano hacia una de las mujeres que, a?n arrebolada, deposit? cinco c?ntimos en su resplandeciente guante.

No estaba mal su primer d?a de ascensorista; a?n flotaban a su alrededor los costosos aromas de dos bonitas damas y en su bolsillo llevaba una generosa propina.
Publicado por Atreyu15 @ 14:39  | Relatos del blog
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