martes, 05 de junio de 2007
Por el aire cincelada; incorpóreo
vagabundo unas veces huidizo otras pertinaz.

Torbellino al rozar tus labios,
anclado en tu mirada, sereno viento del sur,
aliento desbocado cuando pisas al andar,
la noche que silenciosa asoma
te convierte en huracán.

Tus manos brisa fresca,
céfiro que inflama el alma
tus palabras al hablar.

¡Aire, cíñeme!
Elévame como a un cometa
elévame hasta volar.

Publicado por Atreyu15 @ 13:50  | La mirada del Lobo
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios