Martes, 22 de mayo de 2007
Daba vueltas en la cama, en el sof?, incluso cuando estaba sentado en una silla con la cabeza apoyada sobre una mesa; no pod?a dormir. Tras cuarenta noches, en las que apenas dormitaba un par de horas, comenzaba a sentirse agotado. Hab?a probado a contar en voz alta, experimento bald?o, lleg? a una cifra que ni ?l mismo pod?a pronunciar; lo intent? con infalibles remedios caseros pero se mostr? negado para cuajar alguno de ellos. Deambulaba por la casa a oscuras apurando uno tras otro cigarrillos de tabaco negro buscando tras el humo el camino de los sue?os. Las noches se hac?an eternas, en el silencio de ?stas hasta el andar de una hormiga se puede escuchar. Lleg? a establecer amistad con la luna pero cientos de nubes negras quisieron confabular contra ?l.
Record? que guardaba, en una vieja cesta de mimbre, algo que le ayudar?a. Removi? aquella espiral de recuerdos hasta tropezarse con lo que buscaba. Envuelto entre pa?os un oxidado rev?lver que fue parte de otro lugar y otra vida. Mas la suerte no le acompa?aba, tan s?lo una bala que decidi? reservar; si la utilizaba hoy ?c?mo podr?a dormir ma?ana?
La noche sigui? su curso, las hormigas sal?an a pasear.
Publicado por Atreyu15 @ 19:07  | Relatos del blog
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