Casi me atrevería a decir que el estado de reflexión es un estado contra natura, y que el hombre que medita es un animal depravado.
Odio los libros; enseñan a hablar de lo que no se sabe.
El hombre que más ha vivido no es aquel que más años ha cumplido, sino aquel que más ha experimentado la vida.
La astronomía nació de la superstición; la elocuencia, de la ambición, del odio, de la adulación, de la mentira; la geometría, de la avaricia; la física, de la curiosidad vana; todas, incluida la moral, del orgullo humano. Las ciencias y las artes deben pues su nacimiento a nuestros vicios: tendríamos menos dudas sobre su provecho, si lo debieran a nuestras virtudes.