Domingo, 13 de mayo de 2007
?Mi soledad sin descanso!
Ojos chicos de mi cuerpo
y grandes de mi caballo,
no se cierran por la noche
ni miran al otro lado,
donde se aleja tranquilo
un sue?o de trece barcos.
Sino que, limpios y duros
escuderos desvelados,
mis ojos miran un norte
de metales y pe?ascos,
donde mi cuerpo sin venas
consulta naipes helados.


Los densos bueyes del agua
embisten a los muchachos
que se ba?an en las lunas
de sus cuernos ondulados.
Y los martillos cantaban
sobre los yunques son?mbulos,
el insomnio del jinete
y el insomnio del caballo.


El veinticinco de junio
le dijeron a el Amargo:
Ya puedes cortar si gustas
las adelfas de tu patio.
Pinta una cruz en la puerta
y pon tu nombre debajo,
porque cicutas y ortigas
nacer?n en tu costado,
y agujas de cal mojada
te morder?n los zapatos.


Ser? de noche, en lo oscuro,
por los montes imantados,
donde los bueyes del agua
beben los juncos so?ando.
Pide luces y campanas.
Aprende a cruzar las manos,
y gustan los aires fr?os
de metales y pe?ascos.
Porque dentro de dos meses
yacer?s amortajado.


Espad?n de nebulosa
mueve en el aire Santiago.
Grave silencio, de espalda,
manaba el cielo combado.


El veinticinco de junio
abri? sus ojos Amargo,
y el veinticinco de agosto
se tendi? para cerrarlos.
Hombres bajaban la calle
para ver al emplazado,
que fijaba sobre el muro
su soledad con descanso.
Y la s?bana impecable,
de duro acento romano,
daba equilibrio a la muerte
con las rectas de sus pa?os.
Publicado por Atreyu15 @ 4:44  | Literatura
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios