viernes, 30 de marzo de 2007
¡Arriad el foque!, ordena el capitán. ¡Arriad el foque!, repite el segundo. ¡Orzad a estribor!, grita el capitán. ¡Orzad a estribor!, repite el segundo. ¡Cuidado con el bauprés!, grita el capitán. ¡El bauprés!, repite el segundo. ¡Abatid el palo de mesana!, grita el capitán. ¡El palo de mesana!, repite el segundo. Entretanto, la tormenta arrecia y los marineros corremos de un lado a otro de la cubierta, desconcertados. Si no encontramos pronto un diccionario, nos vamos a pique sin remedio.
Publicado por Atreyu15 @ 16:22  | Micro-relatos
Comentarios (4)  | Enviar
Comentarios
Publicado por seudolus
sábado, 31 de marzo de 2007 | 11:07
Marineros de agua dulce y un capitán que no sabe escoger tripulación, el velero merece hundirse. Que Poseidón se los lleve.
Publicado por Invitado
miércoles, 16 de abril de 2008 | 17:34
va
Publicado por Invitado
domingo, 30 de noviembre de 2008 | 20:12
Es una metáfora, no es literal como crees. Fíjate bien en el cuento y descubrirás que se puede aplicar a muchas cosas de la vida
Publicado por LIR
lunes, 23 de marzo de 2009 | 21:42
La vida es un viaje con muchas tormentas que debemos esclarecer.