Miércoles, 21 de marzo de 2007
¡Cómo me hablaste
en las rosas
cuando las rosas
segó mi hoz,
voz de las cosas,
lejana voz!
¡ Cuántas victorias me contaste,
con cuantas divinas batallas
mi alma alumbraste,
voz que callas!
¡Mística rosa del elogio!
¡Fragancia de la letanía!
¡Luz de Eucologio!
¡Salmo del día!
¡Como encendiste mis deseos,
cómo me hablaste del placer
con tus trofeos
de mujer!
¡Yo era lleno de alegre furia,
y tú fuiste a mi corazón
voz de lujuria
de Salomón!
¡Rosa! ¡Divina flor del rito
de amar, cantar y adormecer!
¡Amor en grito!
¡Boca de mujer!
¡Estrofa de líricos prismas,
tu engañaste mi corazón
con sofismas
de Zenón!
¡Verso dorado y pitagórico
como el verso que dice el mar!
¡Verso eufórico!
¡Verso solar!
Por tu enigma reminiscente
para el recuerdo venusino
del beso ardiente
como el vino.
¡Rosa llena de alegorías
antiguas! ¡Divina y carnal!
¡Flor de Herodías
y de Grial!
Rosa ungida, ¿Por qué no exuda
la carne que amamos tu olor,
cuando es desnuda
para el amor?.

Ramón del Valle Inclán.
Comentarios
Publicado por raaraaa
Sábado, 23 de agosto de 2008 | 7:23
VacilandoHola ...meeGusta todo lo Que esta escrito
ahi
bueno lo que alcanze a leer
porqe solo pase de rapidiin
garzamarina_17
saludos