Los dioses no mostraron todas las cosas a los mortales desde el principio sino que en el transcurso del tiempo llegaron estos a saber más.
Ningún hombre a conocido ni conocerá la verdad segura, ni sobre los dioses ni sobre cuantas cosas hablo; pues aunque por casualidad dijera la verdad completa, no llegaría a saberlo con certeza, pues todas las cosas con opinión están prendidas.
Los filósofos presocráticos, frag. 189-191