¡Que el demonio me escupa en culo y mil tifones me lo limpien! Me alegra comprobar que a pesar de mis años navegando mares aún conservo la capacidad de asombro ante comentarios como el de este puto polizón, carente de la mínima educación y lameculos de “grandes autores”, estúpido vanidoso que no sabe distinguir un relato bueno de uno malo, incapacitado para hablar de literatura (su comentario es un claro ejemplo de ello) y posiblemente impedido también para otras cosas, vamos lo que se dice un impotente amargado con mas cuernos que un saco de caracoles.
Y tu, capi, no seas tan modesto, pues en este cajón hay micros que no tienen nada que envidiar a los de “autores consagrados”.
Ladran, luego cabalgamos, y que el muchachito se coma su resentimiento.
¿Alguien paga una pinta de groc?