Viernes, 26 de enero de 2007
Tienes la mano abierta como el ala de un p?jaro; no temes que huyan las buenas acciones, los delirios, lo que no sufre compostura.
Un grito, y cantas la luz renovada. Un deseo, y mueres calladamente. Cu?ndo sabr?s que el dolor violado de las conchas, que sonr?en tan vagas en la tierra, es la nueva melod?a.
Ajusta tu ritmo y tu voz; vuelve la cabeza a derecha e izquierda: eres el se?or de las alturas y de las bajezas. Saluda al p?blico cuando llegue la noche. Escucha al mirlo como se burla de Dios.
Liberado, sonr?e con gracia fresca, como muere un ni?ito.

Publicado por Atreyu15 @ 14:01  | Literatura
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