Domingo, 26 de noviembre de 2006

No perdamos el tiempo


Si el mar es infinito y tiene redes,
si su m?sica sale de la ola,
si el alba es roja y el ocaso verde,
si la selva es lujuria y la luna caricia,
si la rosa se abre y perfuma la casa,
si la ni?a se r?e y perfuma la vida,
si el amor va y me besa y me deja temblando...
?Qu? importancia tiene todo eso,
mientras haya en mi barrio una mesa sin patas,
un ni?o sin zapatos o un contable tosiendo,
un banquete de c?scaras,
un concierto de perros,
una ?pera de sarna?
Debemos inquietarnos por curar las simientes,
por vendar corazones y escribir el poema
que a todos nos contagie.
Y crear esa frase que abrace todo el mundo;
los poetas debi?ramos arrancar las espadas,
inventar m?s colores y escribir padrenuestros.
Ir dejando las risas en la boca del t?nel
y no decir lo ?ntimo, sino cantar al corro;
no cantar a la luna, no cantar a la novia,
no escribir unas d?cimas, no fabricar sonetos.
Debemos, pues sabemos, gritar al poderoso,
gritar eso que digo, que hay bastantes viviendo
debajo de las latas con lo puesto y aullando
y madres que a sus hijos no peinan a diario,
y padres que madrugan y no van al teatro.
Adornar al humilde poni?ndole en el hombro nuestro verso;
cantar al que no canta y ayudarle es lo sano.
Asediar usureros y con rara paciencia convencerles sin asco.
Trillar en la labranza, bajar a alguna mina;
ser buzo una semana, visitar los asilos,
las c?rceles, las ruinas; jugar con los p?rvulos,
danzar en las leproser?as.
Poetas, no perdamos el tiempo, trabajemos,
que al coraz?n le llega poca sangre.



Publicado por Nereida4 @ 18:13  | Literatura
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