Viernes, 27 de octubre de 2006










Nunca es tarde para la aurora que se mece
en el columpio luminoso de la estrella.
Nunca es tarde para la noche escondida
bajo las piedras so?olientas del arroyo,
agazapada en los delirios de las ramas
que nos miran, escondiendo sus miradas.

Ni los montes tienen prisa para nada,
enredados como est?n entre las nubes.
esperando eternamente mis miradas.
Ni el arroyo tiene prisa, aunque lo veas
reflejar sus tornasoles deslizantes
como eterna llamarada ensimismada.

Pero la catarata refulgente tiene prisa
por el agua eternamente amontonada.
?Para llegar antes a d?nde
en bullicio de protestas alocadas?
?Para romper sus l?quidas rodillas
con puntiagudas rocas encorvadas?

?Para alejarse sin cesar del cielo
en su ca?da libre hacia la nada?
?Para morir cansada entre pe?ascos,
entre v?mitos de espumas afiladas?

?Solo podr?n calmarla en su delirio,
las largas manos de llanuras represadas!
As? pudiera descansar la catarata,
contenida de su vertical asombro,
sin sufrir eternamente despe?ada.

?Viniera un rayo de la luz m?s tarde
a apaciguar su eterna llamarada!
?Viniera sin cesar, como testigo,
la caricia de una sombra de llanura apaciguada!

As? pudiera, tal vez, descansar la catarata,
defendida del viento y del torrente,
sin sufrir eternamente despe?ada.


Publicado por Nereida4 @ 15:21  | Literatura
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Comentarios
Publicado por atreyu15
Domingo, 29 de octubre de 2006 | 0:40
Es bonito Nereida, nunca hab?a le?do nada de este autor ;-)
Publicado por Nereida4
Lunes, 30 de octubre de 2006 | 12:59
Me alegra que te haya gustado.