Eso parece Nereida, el retorno al curro tiene que ser terrible, en fin…
Publicado por seudolus
jueves, 26 de octubre de 2006 | 20:03
Lo terrible no es volver a currar, si no la dureza del trabajo. Desescombrar un caserón de dos pisos y buhardilla, con el contenedor a 100 m. de distancia, un desnivel del 20% que cuenta con sesenta escalones (el equivalente a tres pisos) de esos de paso y medio, cargando espuertas de escombro de entre 20 y 25 kilos de peso. Ayer entre tres bajamos seis toneladas de escombro. Los hombros destrozados, y las piernas ni te cuento. Pero mantenemos la usanza de la construcción y les decimos piropos a las niñas de buen ver, a las otras que les den por el culo.
Publicado por Nereida4
jueves, 26 de octubre de 2006 | 21:40
¡Qué cansancio por dio! Por lo menos las niñas se llevan piropos... porque otra cosa no sé yo jajajaja
Publicado por seudolus
jueves, 26 de octubre de 2006 | 22:27
Las voluntarias de buen ver un paso al frente y calladitas, las otras calladitas y en sus puestos. Amos anda. ¿Desmontar una mansión a mano y achantarnos delante de una niña en tanguita?, era lo que nos faltaba.
Publicado por Nereida4
sábado, 28 de octubre de 2006 | 23:38
En sus puestos sí… calladitas es otra cosa jajajaja.
Publicado por seudolus
domingo, 29 de octubre de 2006 | 8:13
Lo se Nereida, lo se. (Es solo una ilusión que tengo desde niño).
Me hace gracia cuando las niñas me dicen eso de "Seudolus, tenemos que hablar", a estas alturas de la vida se de sobra que "me toca escuchar", y sin poner mala cara, faltaria mas.