domingo, 15 de octubre de 2006
Quevedo es uno de los poetas que más me gustan, uno de esos personajes con los que me hubiera gustado compartir conversación, y unas jarras de vino infiel como arráez de gurapa argelina, empezando con un blanco frió y ácido como hierro de Vizcaya, y terminando con uno espeso y dulce como alquítara de monja moza.
Contrahecho y cojo de ambas piernas, pequeño y miope, hombre de gran inteligencia, ágil con la pluma y la espada. Todo lo que llevo leído de él me gusta. Tengo especial predilección por el poema que a continuación os ahorko.
Y el consejo de siempre, leerle en voz alta.

Amor constante más allá de la muerte

Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora, a su afán ansioso lisonjera;

Mas no de esotra parte en la ribera
dejará la memoria, en donde ardía:
nadar sabe mi llama el agua fría,
y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
venas, que humor a tanto fuego han dado,
médulas, que han gloriosamente ardido,

Su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.
Publicado por seudolus @ 13:03  | La Marmita de Seudolus
Comentarios (3)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
domingo, 15 de octubre de 2006 | 16:14
Efectivamente, Quevedo debió ser todo un personaje; personalmente me gusta su poesía, y lo que mas me llama la atención son los epigramas y pullas en forma de verso que se cruzaban entre Gongora, Lope de Vega y él.

Como muestra:

Dicen que ha hecho sobre mi
Lopico versos adversos.
Mas si yo vuelvo mi pico,
con el pico de mis versos
a ese Lopico, lo pico.
Publicado por Nereida4
domingo, 15 de octubre de 2006 | 19:05
De vinos no tengo ni idea Sonrojado, sólo te sé decir si me gusta o no me gusta…
De poesía tampoco entiendo mucho pero a veces se apreciar los poemas realmente bellos como es el caso del que nos ahorcaste. Guiño
Publicado por Nereida4
domingo, 15 de octubre de 2006 | 19:57
SONETO A LUIS DE GÓNGORA

Yo te untaré mis obras con tocino
porque no me las muerdas, Gongorilla,
perro de los ingenios de Castilla,
docto en pullas, cual mozo de camino;

apenas hombre, sacerdote indino,
que aprendiste sin cristus la cartilla;
chocarrero de Córdoba y Sevilla,
y en la Corte bufón a lo divino.

¿Por qué censuras tú la lengua griega
siendo sólo rabí de la judía,
cosa que tu nariz aun no lo niega?

No escribas versos más, por vida mía;
aunque aquesto de escribas se te pega,
por tener de sayón la rebeldía.