Lunes, 25 de septiembre de 2006


El oto?o se acerca con muy poco ruido:
apagadas cigarras, unos grillos apenas,
defienden el reducto
de un verano obstinado en perpetuarse,
cuya suntuosa cola a?n brilla hacia el oeste.
Se dir?a que aqu? no pasa nada,
pero un silencio s?bito ilumina el prodigio:
ha pasado
un ?ngel
que se llamaba luz, o fuego, o vida.
Y lo perdimos para siempre.



Publicado por Nereida4 @ 19:16  | Literatura
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