aparte este es difernete pero muy interesante:
Un monasterio de monjes de clausura. No pueden hablar, ni hacer gestos. No tienen espejos ni pueden verse reflejados en ninguna superficie del monasterio.
Los monjes se reúnen todas las noches a la hora de la cena en una gran mesa redonda. En ese momento todos se ven las caras durante un momento.
El obispo llega una noche y les da una mala noticia. Hay una epidemia de una enfermedad que se manifiesta por una mancha en la frente. La enfermedad ha llegado al monasterio, y por lo menos un monje está enfermo, pueden ser dos, tres, cuatro,...
Al día siguiente se va a manifestar la enfermedad en el o los enfermos. La enfermedad no se contagiará a los otros monjes inmediatamente, tardará unas cuantas semanas en contagiar a nuevos enfermos. Pero el obispo ruega a estos que si deducen que están enfermos salgan del monasterio nada más hayan cenado.