En fin, que mi receta no solo no gustó, además ofendió, sobre gustos no digo nada, cada uno que coma lo que quiera, o lo que pueda (como hago yo …de vez en cuando). Ofensa no quise hacerla, por lo que vuelvo a pedir públicas disculpas.
Que no ardan las velas y que este velero pueda seguir navegando.
Yo el sábado que se me arregle me preparo esa receta, u otra similar, siempre con el consentimiento y el debido respeto a la niña que esté conmigo.
En fin, dicen que tengo unos gustos muy extraños, una tecla afilada, y que no soy ni política ni socialmente correcto.
Ser buenos.