Lunes, 11 de septiembre de 2006
Al ni?o chico lo ha despertado en la cuna un rayito de sol que entra en el cuarto oscuro de verano por una rendija de la ventana cerrada.
Si se hubiera despertado sin ?l, el ni?o se habr?a echado a llorar llamando a su madre. Pero la belleza iluminada del rayito de sol le ha abierto en los mismos ojos un para?so florido y m?gico que lo tiene suspenso.
Y el ni?o palmotea, y r?e, y hace grandes conversaciones sin palabras, consigo mismo, cogi?ndose con las dos manos los dos pies y arrullando su delicia.
Le pone la manita al rayo de sol; luego, el pie -?con qu? dificultad y qu? paciencia!-, luego la boca, luego el ojo, y se deslumbra, y se r?e refreg?ndoselo cerrado y llen?ndose de baba la boca apretada. Si en la lucha por jugar con ?l se da un golpe en la baranda, aguanta el dolor y el llanto y se r?e con l?grimas que le complican en iris preciosos el bello sol del rayo.
Pasa el instante y el rayito se va del ni?o, poco a poco, pared arriba. A?n lo mira el ni?o, suspenso, como una imposible mariposa, de verdad para ?l.
De pronto, ya no est? el rayo. Y en el cuarto oscuro, el ni?o -?qu? tiene el ni?o, dicen todos corriendo, qu? tendr??- llora desesperadamente por su madre.
Publicado por Atreyu15 @ 16:48  | Micro-relatos
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Comentarios
Publicado por Invitado
S?bado, 26 de mayo de 2012 | 14:42

EN Q ANHO LO ESCRIBIO?

:e) :e) :no) :ja)