jueves, 06 de julio de 2006





A un lobo que comía un hueso, se le atragantó el hueso en la garganta, y corría por todas partes en busca de auxilio. Encontró en su correr a una grulla y le pidió que le salvara de aquella situación, y que enseguida le pagaría por ello. Aceptó la grulla e introdujo su cabeza en la boca del lobo, sacando de la garganta el hueso atravesado. Pidió entonces la cancelación de la paga convenida. «Oye, amiga –dijo el lobo-, ¿no crees que es suficiente paga haber sacado tu cabeza sana y salva de mi boca?»


Nunca hagas favores a malvados, traficantes o corruptos, pues mucha paga tendrías si te dejaran sano y salvo.


Tags: Fábulas, Esopo

Publicado por Nereida4 @ 20:01  | Fábulas
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Comentarios
Publicado por seudolus
jueves, 06 de julio de 2006 | 22:58
Meter la cabeza en la boca del león y salir ileso lo hacía Angel Cristo, cuando era más joven. De lobos y de grullas casi que ni hablamos.
Publicado por Invitado
jueves, 17 de enero de 2008 | 2:33
Ami me parece bueno,Un poco mentiroso Muchas risasjejeje... Ehhh Rebotado noc que mas decir X's espero que escriban otra bye byeChicaVacilando
Publicado por Invitado
viernes, 10 de octubre de 2008 | 20:42
Cuanta sabiduria encierra esta fábula. Lo malo es que las personas, aunque tengamos la receta, no la sabemos usar, y así nos va.