Esto es lo que le dije a la vicepresidenta del Gobierno con el fin de darle ánimos para que diera la noticia de que ETA había abandonado definitivamente la violencia y, además, recordarle las tres cosas más importantes que tenía que vocear:
-Dadla, Mari Teresa, te agradará decir:
Poco "price",
dar adarga ETA,
se retira maldad.