lunes, 12 de junio de 2006
Una dama de calidad se enamoró con tanto frenesí de un tal señor Dodd, predicador puritano, que rogó a su marido que les permitiera usar de la cama para procrear un ángel o un santo; pero, concedida la venia, el parto fue normal.
Publicado por Atreyu15 @ 17:48  | Micro-relatos
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Nereida4
jueves, 15 de junio de 2006 | 15:46
Jajaja, mira que listos… Muchas risas