jueves, 11 de mayo de 2006
Caminaba por aquel páramo, aquel yermo inacabable que se sucedía a si mismo día tras día; todo lo que podía observar a lo lejos, era el horizonte, una línea trazada con tiralíneas, sin ningún relieve, ningún accidente, ninguna referencia para saber hacia donde dirigirse.

Solo la línea recta que trazaban las huellas que iba dejando tras de si daba una idea de la dirección que seguía, por lo que constantemente miraba hacia atrás para cerciorarse de que continuaba en la línea prefijada que le impidiera caminar en círculos.

Antes, había ido hacia atrás en alguna ocasión, para comprobar si las huellas se borraban, pero aunque retrocedió varias jornadas, las huellas seguían allí, nada las cambiaba o borraba. En ese extraño lugar no había ningún elemento que influyera sobre lo hecho.

No había árboles ni montañas, ni casas…, no había nada, solo el páramo, polvoriento y llano. La capa de polvo, era tan gruesa, que sus propias pisadas no hacían ruido ninguno.

Ansiaba llegar a cualquier sitio, con tal de que fuera distinto; ¿si encontrara el borde de aquella llanura?, ¿quizá pudiera pasar al otro lado?.

Una vez había escavado en el polvo, había apartado varios metros y había topado con una superficie como de cristal, aunque parecía muy gruesa.

Al otro lado podía ver agua, transparente y cristalina, con peces y otros seres que se movían por ella, con vida….

La luz, al otro lado, era distinta, parecía mas viva, comparada con la luz de su páramo, difusa y gris. La luz del otro lado, alegraba el corazón.

Desde entonces, periódicamente cavaba de nuevo un agujero para ver el otro lado, en ocasiones vio agua, pero ahora veía tierra, con raíces que se aplastaban contra el cristal, y en una de las ocasiones vio incluso una madriguera con conejos.

El otro lado era la respuesta, su vida gris y polvorienta en el lado del páramo no valía nada, a toda costa debía encontrar el borde y pasar al otro lado, si quería encontrar algún sentido a lo que era.
Comentarios
Publicado por Atreyu15
jueves, 11 de mayo de 2006 | 23:37
Bien Manchurri, me gustó el cuentín, en cierta medida me recuerda una de mis primeras lecturas interesantes (La madriguera, escrita por Kafka).
Por cierto, ¿es un bicho en un terrario? Bueno, no soy el único que escribe a la tristeza… Sonrojado

¿El relato del fusilamiento pa cuando? Sonrisa
Publicado por Manchurri
viernes, 12 de mayo de 2006 | 0:08
Me alegro que te guste, es una persona en una vida gris, no se, se me ocurrió pensando en las cosas buenas que puede haber en la vida, y que algunos solo ven de lejos.

El otro relato, me faltan datos del protagonista, que hace tiempo que no lo veo, y cuando los tenga, quiero retocar todo lo que he escrito de eso y a ver como lo junto para que parezca algo.
Publicado por seudolus
viernes, 12 de mayo de 2006 | 0:19
Alicia detrás del espejo, Alicia delante de el espejo, las dos caras tienen mercurio. Caminando el páramo en unos momentos y los paraísos en otros, llegando siempre a la raya del horizonte para cambiar de decorado. ¿Será tedioso caminar siempre por la misma cara del espejo? No dejes de cavar pozos sea cual sea la cara por la que camines, pero no hagas muchos, pues podrías perderte y no llegar a la horizontal línea donde te espera el cambio.
El "cuentu curtiu" se lee de un tirón y amenamente. Si me das unos días te lo miro a fondo por lo de las correcciones de puntuación, palabras repetidas y esas cosas. Me gustó, si señor.
Publicado por Manchurri
viernes, 12 de mayo de 2006 | 0:48
Miralo tanto como quieras y echame una mano, que siempre viene bien la corrección; ya sabes que no pasé de cuarto. Me alegro que te guste.
Publicado por seudolus
viernes, 12 de mayo de 2006 | 0:59
También sabes tu que yo tampoco pasé ese cuarto, ni otros. Ya te haré un comentario mas "decente". Buen relato grumete, si señor.
Publicado por Atreyu15
viernes, 12 de mayo de 2006 | 13:40
¿Utilizas el “Word”? es muy útil para escribir: ortografía, sinónimos, formato, tipo de letra etc.
Sin él no podría escribir, cometo unas diez faltas por línea… en fin. RollEyes