Jueves, 11 de mayo de 2006
?l, que pasaremos a llamar sujeto, y quien estas l?neas escribe (perteneciente al sexo femenino) que como es natural llamaremos el objeto, se encontraron una noche cualquiera y as? empez? la cosa. Por un lado porque la noche es ideal para comienzos y por otro porque la cosa siempre flota en el aire y basta que dos miradas se crucen para que el puente sea tendido y los abismos franqueados.
Hab?a un mundo de gente pero ella descubri? esos ojos azules que quiz? ?con un poco de suerte- se deten?an en ella. Ojos radiantes, ojos como alfileres que la clavaron contra la pared y la hicieron objeto ?objeto de palabras abusivas, objeto del comentario cr?tico de los otros que notaron la velocidad con la que acept? al desconocido. Fue ella un objeto que no objet? para nada, hay que reconocerlo, hasta el punto que pocas horas m?s tarde estaba en la horizontal permitiendo que la met?fora se hiciera carne en ella. Carne dentro de su carne, lo de siempre.
La cosa empez? a funcionar con el movimiento de vaiv?n del sujeto que era de lo m?s proclive. El objeto asumi? de inmediato ?casi instant?neamente- la inobjetable actitud mal llamada pasiva que resulta ser de lo m?s activa, recibiente. Deslizamiento de sujeto y objeto en el mismo sentido, confundidos si se nos permite la paradoja.
Publicado por Atreyu15 @ 17:22  | Micro-relatos
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Comentarios
Publicado por Manchurri
Viernes, 12 de mayo de 2006 | 0:12
Este ?ltimo, tiene mejor leer que aquellos de los que todo el mundo se te queja por la negritud, este, incita, anima y alegra.
Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 16 de diciembre de 2009 | 19:07
?Excelente! ?m?s cuentos!