La técnica de este artista se basa en cómo el cerebro distingue las tres dimensiones. La percepción ocurre en base a patrones de luz que impactan en la retina y forman una imagen en la parte de atrás del ojo. Este proceso aprovecha los degradé, la perspectiva, y algunas asunciones implícitas sensoriales, como las que dicen que las líneas paralelas tendrán que converger a la distancia y que los objetos parecen más grandes cuando más cercanos están.
Si se mira un globo terráqueo pintado en la calle por Beever, desde alguno de los costados o desde atrás, se ve estirado y plano, pero ubicándose justo al frente se lo puede ver despegado del piso y convertido en una esfera.
El globo terráqueo visto desde el ángulo adecuado:
El mismo dibujo visto desde otro ángulo:
La mujer que Beever pintó haciendo la plancha dentro de una piscina tiene una pierna extendida hacia arriba si se la mira de frente, desde otro lugar la pierna pierde la proporción viéndose de varios metros, como en realidad es.
El dibujo visto desde dos ángulos distintos.
Y ahora… los más increíbles:
¡A que molan!, ¿verdad?
Se pueden ver más dibujos del artista en los siguientes enlaces:
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