Tags: Fábulas, Esopo, Moraleja, Zorros, Leopardos, Mente, Belleza
¡Qué suerte que no tenemos que seleccionar leopardos! Sin embargo, ¡cuántos hay por allí aún hoy, en pleno tercer milenio!
Muchos gerentes exitosos son como el leopardo: cuentan con un envase exterior atrayente no me refiero sólo a lo físico, sino al hecho de haber concurrido a escuelas prestigiosas o tener otros antecedentes de este tipo), pero carecen de las competencias que requiere el mercado (en la fábula, el ingenio de la zorra

Por ello, la primera recomendación que podemos hacer para aquellos que sin ser especialistas deben seleccionar a un colaborador es ésta: recuerden esta fábula a lo largo de todo el proceso, y cuando estén entrevistando a una persona que los impresiona con sus antecedentes y otras características, pregúntense: ¿Es realmente la persona que necesito, es realmente lo que dice ser o estoy entrevistando a un leopardo?
Esta fábula puede ser útil en procesos parecidos a estos. Saludos de un rosarino de Argentina setiembre 2011