Ahí os va el penúltimo relato que ahorco, el último los dioses dirán cuando.
Galope
Era un retumbar bronco naciendo de la misma tierra, un ritmo que hacia vibrar el corazón en latidos cortos y tensos. El caballo venía galopando por el camino de montaña, entre sus negras crines de viento se recostaba un joven abrazado al cuello del animal. Dejando un golpe de sangre en cada galope el hasta empenachada le asomaba del costado derecho, en la cintura, augur de muerte. Una de sus manos sujetaba firme el mensaje sellado
Carta al rey Artús, señor de Avalon.
Sea entregada la presente de mano del capitán Abilio.
Y la firma: Seudolus, hijo de Ramub "El Elfo", escudero de sir Perceval.