miércoles, 22 de marzo de 2006
POESIA PARA CALMAR A UNA SIRENA


Dicen que las sirenas
muerden,
a veces.
Con hermosos y agudos
dientes de marfil,
con rabia de hembra
en su mirada
siempre hermosa.
Que los dioses nos traigan
el canto
de las sirenas,
y nos eviten
su dentellada.
Mordisco letal
de hembra
enfurecida.


Tranki ninfa, no nos muerdas y cuida de nosotros, somos menos duros de lo que pretendemos aparentar.
Publicado por seudolus @ 14:28  | La Marmita de Seudolus
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Comentarios
Publicado por Nereida4
miércoles, 22 de marzo de 2006 | 23:23
¡Qué bueno! jajaja. Gracias Seudolus. Pero… ¡cómo se nota que no has escuchado el canto de esta “ninfa”!… creo que preferirías la dentellada. :]

Ah, lo de morder no iba por vosotros, que conste Angelito. A vosotros solo intento mimaros y cuidaros, sois los que me dais vidilla; no como esos monstruos Demonio a los que tengo que soportar cada día y que me amargan la existencia, mañana será mas de lo mismo.

Gracias de nuevo, me voy para la cama un poco más animada. Por suerte también estoy rodeada de muy buena gente. Guiño