miércoles, 15 de marzo de 2006
Ya sabéis que tengo la tienda pegada a mi casa, de esas de antes en las que puedes mercar comida, madreñas, cacerolas, y tomarte unos vinos mientras esperas. Tengo al fuego unas morcillas caseras que serán mi comida de hoy, y me hago una escapada a por dos ingredientes que me faltan, el vino tinto para acompañarlas y el Magno para asentar la digestión, al entrar en casa Toya me encuentro a dos personajes conocidos que comen ahí todos los días, dos hombres de mi edad campechanos y alegres, dos constructores de hórreos que comen a pie de barra y que siempre que coincidimos me invitan a degustar las viandas, algo que siempre hago con agrado mientras hablamos de lo que cuadre y Toya me pone la compra, antes de salir con la bolsa llega un tercero guitarra en mano. Entro en mi casa mientras comienzan a sonar unos acordes pulsados con buen gusto y mucho arte, y mientras me tomo un vino las morcillas están casi a punto, al son de una ranchera a tres voces.
Publicado por seudolus @ 14:16  | La Marmita de Seudolus
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