La alcaldesa de Gijón y demás mafiosos ya encontraron solución a los macrobotellones, y por supuesto esta no es la de darles a los jóvenes otras alternativas de diversión mas sanas para el cuerpo y la mente, pues ellos también necesitan cogerse el gran "pedo" los fines de semana, no vaya a ser que al carecer de este desahogo el estrés de la vida cotidiana acabe anulándolos como personas. El plan es muy sencillo y rentable para las arcas municipales y otras, y consiste en poner los bajos del estadio de fútbol a disposición de algunos hosteleros, para que en ellos instalen locales tales como bares de copas, salas recreativas, salas de fiestas y hamburgueserías. Las palabras de la alcaldesa no tienen desperdicio y ahí os las pongo "Aquí estamos hablando de crear establecimientos, algo totalmente diferente al macrobotellón". El presidente de los hosteleros gijoneses se muestra satisfecho por tal medida. Pues nada señores, a seguir llenándose los bolsillos (de dinero, claro).