Martes, 14 de marzo de 2006
"UN INSTANTE"


Te moriste solo, borracho, de fr?o y miseria solitaria, de olvido, un olvido intenso que te llevo a no saber quien eras, quien hab?as sido. Un invierno como otro invierno cualquiera, entre las paredes de cart?n de tu casa, olvidado de todos. Nadie recuerda como te llamabas porque nunca se supo tu nombre, el nombre por el que tu mismo te conoc?as. Nadie te llor?, te fuiste dejando una soledad de asfalto y hormig?n donde la uniformidad de lo correcto no seria rota en alg?n lugar por aquella figura desastrada y pintoresca de un hombre sin nombre. En otros tiempos vest?as Lewis de pitillo y niqui Lacoste, en una ?poca en que solo los pijos vest?an as?, despeinado y con barba de un mes te acercabas a la gente para contarles como se hab?a ido la mujer que amabas y con ella el sentido de tu vida, de la vida que hasta ahora hab?a llevado .En alg?n lugar del tiempo te esperaban el embalaje de cart?n de una nevera como casa, como ata?d ?Qu? se sentir?a? ?Dolor? ?Miedo? ?C?mo seria el ?ltimo momento? ?Merecer?a la pena ser consciente de ?l, o que ocurriese sin serlo? ?T?neles de luz? ?San Pedro con las llaves del cielo? ?O tal vez el mism?simo Satan?s esper?ndote con una sonrisa? ?La misma que Dios a las puertas de no se sabe que? Tal vez fuese un dulce sue?o en la monta?a, con la nieve y el agotamiento cubri?ndote como una noche eterna, tumbado boca abajo y la cabeza apoyada sobre un brazo, en la posici?n de dormirte para siempre. No te preguntas que te llev? all? porque te preparas para el ?ltimo momento, que sabes como llegara. A pocos metros sobre ti queda ese ocho mil al que nunca llegaras y del que nunca te iras, y antes de cerrar los ojos por ultima vez, sue?as que te quedaras en la monta?a para siempre, convertido en un cuerpo momificado por el fr?o, guardi?n o esclavo, parte de un todo. Piensas si ser? eso una manera de reencarnarse mientras los ojos se te van cerrando lenta y dulcemente. En otro tiempo venteabas hembras mientras so?abas con cimas imposibles, joven por las calles de una ciudad antigua, ah?to de cerveza y amigos, de vida. Una parte del ciclo de lo que existe, un instante solamente, y ni siquiera es el ?ltimo, ni siquiera es el m?s importante. Instante que puede prolongarse una eternidad, los cinco minutos que tarda el veneno en hacerte efecto, recostado contra un ?rbol en alg?n lugar de la selva, tambi?n con el conocimiento de lo que va a suceder, mientras el dolor de la mordedura comienza por hacerse mas intenso, despu?s vendr?n las convulsiones y por ultimo la vida te abandonar?. ?Que piensas en esos momentos en que la vida y la muerte te requieren a partes iguales? ?Qui?n te esperaba al final del t?nel, de ese t?nel que acabas de cruzar? Las hormigas apenas tardar?n un d?a en hacer su trabajo, con el tiempo tus huesos ser?n parte de la tierra ?Ser? eso una manera de reencarnarse, o solo un deseo de eternidad? En el poblado esperan tu regreso, hablando sobre la pieza que traer?s, pues eres un buen cazador y para ellos todav?a estas vivo, y t? sin saberte muerto ?Sentiste algo aparte del dolor de la mordedura?
Cenizas volando entre las hojas de los robles, sobre las olas de una mar en calma, enterradas en alg?n lugar de un coraz?n. Un viento las dispersa por todos los rincones del mundo, llev?ndolas a la memoria de una vida.
Publicado por seudolus @ 16:48  | La Marmita de Seudolus
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Comentarios
Publicado por Atreyu15
Jueves, 16 de marzo de 2006 | 13:51
Me gusta, si se?or me gusta como has fundido diferentes finales en un solo instante ?ltimo plagado de preguntas sin respuestas. Un ciclo eterno de vida y muerte en el que tan s?lo somos una simple an?cdota. :s)