Salgo a las doce de la obra y paso por casa de mi segunda ex para tener un poco de tertulia, me pregunta si le puedo dejar el destornillador eléctrico, uno pequeño a batería, me dice que lo necesita para desmontar la mesa de ping-pong, esa que junto con otras cosas no entró en el reparto de los bienes cuando nos separamos, cosas que pasan, le dejo la máquina y me dice si puedo ayudarla, y yo aunque no soy un caballero le digo que si, faltaría mas, para eso estamos, y todas esas cosas. Podéis imaginaros quien desmontó la mesa mientras ella miraba y me daba consejos sobre como tratar a las mujeres. Al mismo tiempo mi ultima ex-niña me mandaba mensajes de "buenos días-como estas-te va bien etc, etc".Señor señor, que mañanita, quien las entienda que se las quede.
Y colorín colorado la anécdota se ha acabado.