Domingo, 05 de marzo de 2006
t = e ? v


-Luis por favor quieres ayudarme con los desayunos, te recuerdo que mi coche est? averiado y tienes que acercarme a la oficina, adem?s hay huelga de transportes y tenemos que llevar a los gemelos hasta el instituto. Vamos escasos de tiempo.
Desde el sal?n se oy? la voz somnolienta e irritada del hombre.
-Ya voy Silvia ya voy, dame un instante que termine de verificar los planos de gaseoducto. Adem?s, pod?an echarte una mano ellos.
En la cocina la mujer se mov?a r?pida y precisa, resultado de un automatismo adquirido durante a?os, tal vez heredado de otras generaciones de mujeres. Tazas, cubiertos, mermelada y dem?s ingredientes aparec?an sobre la mesa como por arte de magia.
-Si espero que ellos me echen una mano habr?a desayuno hasta despu?s de las vacaciones. ?No hab?as terminado el trabajo anoche?
El hombre apareci? con el port?til en una mano, de la misma llevaba colgada la americana y con la otra trataba de ajustarse el nudo de la corbata, con escasas posibilidades de ?xito. Se acerc? a su mujer para besarle en la mejilla. Ella sonri? mientras llenaba las tazas de caf?.
-No tuve tiempo a terminarlo, no tuve tiempo.
Cristina entr? como un cicl?n, morena y excesivamente maquillada para ir a clase, muy "fashion" y conjuntada, dejando caer su mochila con los libros encima de la mesa.
-Hija por favor, quita la mochila de ah?.
-Buenos d?as mam?. Pap? hoy tienes que dejarme en casa de Sonia, no tengo la primera clase y vamos a repasar el examen de mates, que evaluaci?n m?s horrible, tres d?as estudiando y no tuve tiempo a mirar todos los temas.
Su hermano acababa de entrar y solt? una carcajada mientras la se?alaba con un ?ndice de acusador de opereta.
-Cristina la r?pida, siempre dej?ndolo todo para ?ltima hora.
-M?rate a ti gilipollas, a medio vestir, sin lavar, y seguro que no terminaste tu trabajo de literatura.
El padre levanto la vista de su taza de caf?, serio y todav?a adormilado.
-Te tengo dicho que no utilices esa clase de expresiones.
Mir? al muchacho, que intentaba desviar la atenci?n colaborando en las tareas dom?sticas, algo poco usual en ?l.
-?C?mo es posible que no lo hayas terminado en toda la semana?
-Veras, es que...
-No digas nada, no digas nada.
-...no tuve tiempo, lo terminare esta tarde.
Con dos tazas camino del fregadero Silvia se detuvo frente a se hijo, apenas un segundo.
-Te recuerdo que esta tarde nos vamos unos d?as de vacaciones, ya tenemos casa alquilada en ese pueblecito al que fuimos este verano.
El padre se incorpor? al tiempo que cog?a servilleta y corbata para limpiarse los labios.
-?Luiiis por favor la corbata! Que desastre de hombres dios m?o.
El se qued? mirando ambos utensilios como pregunt?ndose qui?n co?o habr?a dise?ado aquel tipo de servilleta-corbata.
-Pap?, como est?s hoy.
-Vamos, vamos o no llegaremos nunca.
El ascensor parec?a bajar a c?mara lenta mientras Luis miraba el reloj, luego al indicador del piso en que se hallaban, otra vez el reloj. La mujer le ajust? el nudo de la corbata y durante un instante le mir? cari?osa, casi como una adolescente enamorada, en los labios del hombre brill? una chispa de felicidad.
-M?ralos Cristina, parecen dos tortolitos.
-C?llate gilipollas, que sabr?is los t?os?brutos.
Salieron a la avenida en una ma?ana quieta y fr?a, y casi al final de la urbanizaci?n giraron a la derecha para tomar la circunvalaci?n camino del instituto de los gemelos, dejar?a a su mujer en el pol?gono industrial cercano, a pi? de oficina, y se ir?a para la suya sin p?rdida de tiempo. Puso el intermitente de la derecha para incorporarse a la autopista. No pudo ver la placa de hielo al final de la incorporaci?n. El impacto del coche rompi? el quitamiedos antes de empotrarse bajo un cami?n que circulaba por uno de los carriles contrarios.

Los copos de nieve ca?an mansamente, Manolo llevaba sus ovejas hasta el valle, pues sabia que ese era el primer d?a de una invernada muy larga, por el camino sub?a un hombre con una peque?a mochila a la espalda y un bast?n en el que no se apoyaba, los mastines corrieron hacia el y al llegar a su lado le saludaron con ladridos roncos y alegres. El hombre caminaba sin prisa, hasta llegar al pastor que se hab?a detenido a esperarle.
-Buenos d?as Pedro
-Buenos d?as Manolo, ya lleg? la invernada.
-Como todos los a?os, como todos los a?os, ?no me digas que vas al monte con este tiempo?
-Ya ves, qued? con el guardamontes para mirar unos casta?os que vend? a la serrer?a, pero bajar? a la hora de comer, hoy viene esa gente de la ciudad, los que me alquilaron la casa por el verano. Ya son ganas de venir con este tiempo.
Manolo dibuj? una sonrisa amplia y socarrona.
-?Esos que siempre andaban con prisa?
-Los mismos, ya sabes como son la gente de la ciudad ?un cigarrillo?
-Venga va, total por uno m?s.
Volvi? a sonre?r mientras cog?a el paquete de tabaco.
La nieve blanqueaba sus boinas y hac?a mont?n en sus hombros, los mastines vigilaban el reba?o con tranquilos jadeos de vapor entre sus colmillos. Los dos hombres fumaban en silencio, echando fugaces miradas, al cielo, al reba?o, a la ceniza que ca?a sobre la nieve.
Manolo expuls? el humo mientras miraba hacia el valle.
-Tiempo, tiempo, tiempo, yo no s? porque la gente anda siempre preocupada porque no tienen tiempo, si al final vamos a morirnos todos y el tiempo se va a quedar aqu?. Va a quedar todo el tiempo del mundo.
Pedro se encogi? de hombros mientras pisaba el cigarrillo contra la nieve.
-Bueno Manolo, me voy a subir con calma que quiero estar para la hora de comer en casa.
-Hasta luego hombre, hasta luego.
El pastor mir? a los perros sin moverse del sitio.
-Vamos Sult?n, vamos Tigre, vamos bajando poco a poco...
Y sin prisa sigui? tras el reba?o, hacia el valle.
Publicado por seudolus @ 20:00  | La Marmita de Seudolus
Comentarios (9)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Manchurri
Domingo, 05 de marzo de 2006 | 20:53
Seudolus, no se porque tienes que contar historias como esa, yo quisiera ser ese Pedro que sube al monte con calma y habla con manolo. Pero por una extra?a concatenaci?n de decisiones mal tomadas, soy el tipo de la prisa.
Por que no habr? algna foma de que veas antes el resultado futuro de tus decisiones.
yo quisiera ser ese Pedro que sube al monte con calma.
Publicado por seudolus
Domingo, 05 de marzo de 2006 | 21:14
A veces ocurre que eres el Pedro que camina tranquilo y alguien decide edificar su iglesia sobre ti, son cosas que pasan, yo escog? la calma, calma que tambi?n tiene su precio en esta sociedad que vivimos y ayudamos a construir. Construimos iglesias sobre Pedros. Cada uno pagamos el precio que se nos demanda, tu el tuyo y yo el m?o. Es solo cuesti?n de tener anchas las espaldas y claras las ideas...y que nos echen sillares encima.
Lo que importa es construirnos a nosotros mismos, teniendo claro el precio a pagar.
Arriba los corazones Manchurri, somos pocos pero los tenemos bien puestos, de momento. A la vieja guardia nos matan, pero no nos rendimos.
Publicado por Manchurri
Domingo, 05 de marzo de 2006 | 21:20
Es verdad, a veces soy la calma y otras soy la prisa, predomina la prisa, pero lo que si te digo es que lo de la iglesia sobre mi, como que no, yo de iglesias paso totalmente, que de aquellos polvos vinieron estos lodos.
Y que cada uno lo interprete como quiera.
Publicado por seudolus
Domingo, 05 de marzo de 2006 | 21:32
Todos somos calma y prisa, cuando a Pedro se le escapan las ovejas corre monte abajo, o monte arriba, lo de iglesia es met?fora de articulista, que yo hace tiempo hice apostat?a p?blica del cristianismo. No lo interpretar? como quiera, si no como pueda mi jodida neurona.
Y de polvos y dem?s no me volv?is a hablar hasta mi pr?xima ni?a, ?Joder que mala leche ten?is! Sab?is que cuando llevo m?s de dos semanas sin follar me pongo card?aco.
?Maricones todos!
Publicado por Atreyu15
Lunes, 06 de marzo de 2006 | 14:06
Soy un privilegiado, no uso m?quina de medir el tiempo desde el a?o 2001, esto me da la ventaja de optar por la hora del d?a en que quiero estar y la opci?n de elegir que un d?a dure m?s que otro. En fin?
A ver si lo entend?, Manchurri ten?a una iglesia que se le llen? de lodos (supongo que en una riada) entonces subi? al monte despacio para ver como quedar?a su futuro, mientras, Seudolus corr?a ladera abajo detr?s de una oveja porque la oveja o ?l llevaban tiempo sin ir a misa.
?Lo entend? bien?
Publicado por seudolus
Lunes, 06 de marzo de 2006 | 14:49
Monte abajo y monte arriba, la oveja no va a misa, yo tampoco aunque me guste visitar iglesias. El tiempo sigue ah? aunque no tengamos m?quina para medirlo, y los d?as duran todos veinticuatro horas ?El truco de primera, por lo que veo?
Le toca mover a Manchurri.
?Es que me parto el culo! En fin... o "Te En", que dicen los ingleses.
Publicado por Manchurri
Lunes, 06 de marzo de 2006 | 16:36
Yo si que tengo maquina de medir el tiempo, y ademas tengo que usarla, pero a?n as? para mi tambien hay unos dias mas largos que otros, aunque no por los mismos motivos que Ateyu. Mi iglesia se llen? de lodo por causa de una riada, lo que fue muy buneo para mi, pues ya conoceis el refr?n, a "rio revuelto ganancia de pecadores", y yo soy muy pecador (de la pradera), por lo que sub? tranquilo al monte y al ver a Seudolus corriendo tras una oveja, conociendo su necesidad reprimida durante tanto tiempo, me dije "Alea jacta est", siendo Alea el nombre de la oveja, y jacta est, que quiere decir, esta echada, refiriendose a tumbada sobre la hierba con las patas para arriba, pensando en que cada oveja con su pareja.
Publicado por Atreyu15
Lunes, 06 de marzo de 2006 | 20:07
jajajaja jajajaja :D
Publicado por seudolus
Lunes, 06 de marzo de 2006 | 21:07
?Rebeli?n a las dos! ?Al grumete que le cuelguen de los pulgares y le den diez latigazos...en los g?evos!