Martes, 28 de febrero de 2006
Escrito ayer y ahorcado hoy, ah? os lo dejo y ah? os dejo, se acab? el tiempo del pincho.



-Lunes laboral-


Cuando la luz del sol entr? por la ventana "el fonta" (que no se acordaba que lo era) se crey? vampiro a punto de convertirse en cenizas, o algo as?, se tap? la cabeza con el edred?n y trato de ponerse boca abajo, algo que no consigui? pues la erecci?n matutina le imped?a girarse mas all? de los cuarenta y cinco grados, se tir? el primer pedo de la ma?ana y con el apuro de una meada se calz? (despu?s rebuscar entre el pantal?n, la camisa, los calcetines, y alguna prenda que no vamos a nombrar) se calzo sus botas, y baj? las escaleras entre un pisar los cordones al tiempo que apretaba para no mearse. Gracias a la experiencia autom?tica de una vida que ya va para intensa consigui? vestirse correctamente, desayunar, y conectar la tele para ver-y-o?r las ?ltimas estupideces que le brindaba la ma?ana, todo ello sin romperse la crisma, solamente con media taza de caf? por el suelo y el inodoro "ligeramente" salpicado en sus bordes.
Lleg? al lugar convenido a la hora acordada, a una obra tan fr?a como la ma?ana, tan vac?a como su cabeza, y se puso a trabajar el cobre al calor de la llama azul y del humo de un cigarrillo en los pulmones, con calcetines de lana y botas de monta?a, con calzoncillos largos debajo de los pantalones, con un forro polar sobre la camisa de franela, con guantes t?rmicos y el alma en camiseta de tirantes, entre paredes de piedra y vigas de madera, sobre un suelo de losa, en la penumbra de una casa medio acabada, o medio empezada, quien sabe como est? la botella, tal vez por la mitad. "El fonta" no sab?a por que mitad estaba ni le importaba mucho, en ese momento solo exist?a en su nuevo d?a el hacer bien las soldaduras, y en no abrir mucho los ojos. Por si acaso era un vampiro y la tenue luz que entraba en el lugar le convert?a en cenizas en mitad de una calada al cigarrillo.
El fr?o de la ma?ana hacia tiritar su alma en camiseta de tirantes, que tambi?n comenzaba a entrecerrarse, para no convertirse en polvo.
Publicado por seudolus @ 11:26  | La Marmita de Seudolus
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Comentarios
Publicado por Atreyu15
Martes, 28 de febrero de 2006 | 19:49
?Qu? giro! Seudolus. De un c?mico-tr?gico despertar me llevas en un abrir y cerrar de ojos a un cansino lugar de trabajo; queda muy bien reflejado, no s?lo en lo que cuentas, sino en el tono que le das a las dos partes de la narraci?n.
Otro, otro. :-)
Publicado por seudolus
Martes, 28 de febrero de 2006 | 21:41
Bueno, es que a veces al cambiar el ritmo solo consigues que el relato se te vaya a la mierda. Por tu comentario veo que esta vez no me qued? mal.
Publicado por seudolus
Martes, 28 de febrero de 2006 | 22:35
Bueno, es que a veces al cambiar el ritmo solo consigues que el relato se te vaya a la mierda. Por tu comentario veo que esta vez no me qued? mal.
Publicado por Nereida4
S?bado, 04 de marzo de 2006 | 18:38
Me gusta el relato. Como siempre, le das un tono muy apropiado. Destaco la frase ?el alma en camiseta de tirantes?. ;-)

Cuando Atreyu dice ?otro, otro? creo que se refiere a m?s relatos y no a que pongas comentarios repes jejeje. :p)
Publicado por seudolus
S?bado, 04 de marzo de 2006 | 20:54
Ja ja ajjaja es que a veces se me va el bot?n...y la neurona.