Se quejan los "asturianistas" de la desaparición de un idioma llamado bable, o asturiano, o astur-leones, que no se como llamarlo, pero es que ni ellos se aclaran. Achacan su extinción a la desidia de nuestros gobernantes, y a un sector de la población que piensa como yo. Son gente muy maja que solo reivindica la oficialidad, no la imposición, vamos, que si te presentas a cierto tipo de trabajos y no sabes el idioma no te obligan a aprenderlo, simplemente te rechazan, pues para eso seria idioma oficial. Tampoco pasa nada si no lo hablas en la vida cotidiana, simplemente te llaman facha-invasor-de-mierda-que-quiere-pisotear-sus-derechos, los demás por lo visto no tenemos derechos. Así que protestan porque el gobierno español no oficializa un idioma artificial que fue creado por la Academia de la Llingua Asturiana, un idioma que en Asturias ni se habla ni se habló. Si se hablaron, tiempo atrás variedad de dialectos procedentes del mismo tronco...tiempo atrás.
Ya sabéis que vivo en un pueblo, cerca de las brañas, en una tengo casa medio terminada, y amigos, conozco la zona y concejos limítrofes, y en ellos el idioma que existe es el castellano aderezado con palabras en asturiano, algo que los bablistas niegan, pues para ellos aquí se habla, y se habló siempre el idioma que la ALLA unificó, vamos, que además de aldeanos no sabemos ni lo que hablamos...ni lo que decimos.
Es curioso que parte de estas gentes que nos quieren imponer lo que no existe se ganen la vida, bastante bien, trabajando en estas instituciones financiadas por los asturianos, y que sean todos urbanitas que solo vienen por aquí a hacer turismo y "trabajos de campo", y el resto ovejas descerebradas necesitadas de un pastor que los guíe y de un idioma para sentirse algo.
Y yo preguntándome, entre otras cosas, el porque reivindican ese idioma como el de Asturias, y no el latín que también se hablo durante mucho tiempo, o el de los celtas, o el de los ligures, o el de los ilirios, pueblos todos que entraron en esta tierra a sangre y fuego, aniquilando por la fuerza a los primeros y auténticos asturianos, aquellos que nos dejaron sus emociones pintadas en las paredes de algunas cuevas, de esos no se habla salvo como una curiosidad de la que sacar dinero vendiendo entradas para ver sus obras. Puede que su idioma fuese demasiado complejo para las abotargadas mentes de ahora. La involución también existe.
Y para un día que ya no se si es sábado, domingo o que, ya escribí bastante.
¡Joder, a que mañana salgo de casa en ropa de trabajo, pensando que es lunes! Y los vecinos flipando.