miércoles, 22 de febrero de 2006
Esperé bajo el sol
en un cruce que no era el de Menphis,
aunque no le envidiaba
su terrible hastío.
Drogado hasta el culo
de haschis y anfetamina,
dando tragos casuales y ausentes
a una cerveza caliente,
viendo pasar los coches
con el dedo benevolo
del Cesar en el circo, del O.K. muchacho.
Pero los coches no paraban, seguían su ruta.
Temerosos de un vagabundo loco
que toca la armónica
mientras hace auto-stop,
mientras escribe un poema,
mientras observa pasar
a los cabrones que no paran.
En un cruce
que no era el de Menphis
pero se le parecía demasiado.
Publicado por seudolus @ 13:05  | La Marmita de Seudolus
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