lunes, 20 de febrero de 2006
Ya que la cosa va de temas laborales ahí os cuelgo uno de hace tiempo, podéis ahorcarle de los cojones... o de donde os apetezca. Yo con esto cumplo.
¿A ver cuando me invitas a comer? ¡So desgraciau!



-Domingo laboral-

Perplejo, preguntándome que cojones pasa, soñando sin dormir, alucinando aún de alcohol, drogas y cansancio, todavía con el perfume dulzón de aquella golfa y el sabor de su carmín en mi cabeza, manoteando el despertador sin orden ni sentido, todo en un momento interminable, saltando ágil de la cama sin ser consciente de ello, qué dolor causa la luz del baño en mi imagen del espejo. Domingo 6: AM., solo dormí una hora. Agua fría sobre mi cabeza y no consigo despejar.¿En que lugar estoy?¿En que ciudad?¿En que instante de mi vida? los ojos brillantes, fijos en el carmín que mancha mi camiseta, como si aquello fuese la única cosa que mereciese ser contemplada, como si no existiese aquella habitación de hotel, ni mi compañero durmiendo aún, ni el desayuno en la cafetería, ni el curro, ni el mundo, solamente aquella mancha roja con que una golfa firmó mi camiseta de bad boy negra.
Me visto en un instante eterno sin pensar siquiera en la jornada que me aguarda, en el metal agudo que me da de comer mientras me come poco a mucho. El gesto de hacerme una raya es automático y me viene la idea de que en un momento estaré despejado, sin rastro de alcohol ni cansancio, sin apenas otro deseo que el de sentirme vivo, o solo bien.
Despierto a mi compañero y ya estoy metido en un café con leche, zumo de naranja y dos magdalenas, envuelto todo en camareros dormidos y los demás compañeros de equipo que se preguntan lo mismo que yo. En el vestuario algunos tenemos ya la sonrisa amplia del doblete que volvemos a doblar, con la coca y el haschís mañaneros. Con el cigarrillo encendido entre los labios y el repentino recuerdo de aquella rubia teñida, perfumada de susurros y rojo intenso, salgo a la mañana bromeando cinismo y chistes verdes, pensando que el domingo la jornada es mas corta y en mi única tarde libre podré descansar del metal agudo.
Publicado por seudolus @ 22:17  | La Marmita de Seudolus
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Publicado por Nereida4
martes, 21 de febrero de 2006 | 23:18
Relato breve pero intenso. Otra cara del mundo laboral, el despertar después de una noche loca y en vísperas de la dura jornada antes del breve descanso semanal.
Como siempre haces se ve realmente la escena y le das un tono muy apropiado para el ambiente que describes. Guiño
Publicado por Invitado
viernes, 05 de septiembre de 2008 | 3:32
muñeco de nievelas cosas son como son proberbio de j.I
Angelitolas cosas ban i vienen probervio de j.IRebotadoRebotadoFumadorlocoMuchas risasDemonio