Febrero y las mujeres, tienen en un día diez pareceres.
El tiempo atmosférico de febrero, propenso siempre a cambios bruscos, es comparado por este refrán con el carácter de la mujer.
Si no lloviere en febrero, ni buen prado, ni buen centeno.
Porque las lluvias propias de este mes son decisivas para el desarrollo del pasto y la granazón de la mies.
Si truena en febrero, algo malo viene.
Siempre se han tenido por mal presagio los truenos de febrero.
Por San Blas, la cigüeña verás; y si no la vieres, año de nieves.
Alude al regreso de la cigüeña por esta fecha (febrero) en busca de los climas cálidos; si no aparece por entonces, es señal de un invierno riguroso.