De esta forma tan dulce me ha sorprendido hoy mi chico. Para que me siga sintiendo una ninfa de los mares me ha regalado esta
estrella de mar realizada con las primeras fresas de la temporada, nata y, como no, un poquito de chocolate.
Quería compartirlo con vosotros aunque, claro, solo visualmente porque como podréis imaginar ya he dado buena cuanta de ello. Rico, rico, rico…
Si es que mi chico es un tesoro.