lunes, 09 de enero de 2006





Entró un día una zorra en la casa de un actor, y después de revisar sus utensilios, encontró entre muchas otras cosas una máscara artísticamente trabajada. La tomó entre sus patas, la observó y se dijo: «¡Hermosa cabeza! Pero qué lástima que no tiene sesos».


No te llenes de apariencias vacías. Llénate mejor siempre de buen juicio.




Tags: Fábulas, Esopo, Moraleja, Zorros, Máscaras, Apariencia, Juicio

Publicado por Nereida4 @ 18:02  | Fábulas
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