El agua de enero, hasta la hoz tiene tempero*.
Se refiere a que la lluvia caída en este frío mes de invierno alarga su eficaz acción en los cultivos hasta el mismo momento de la recolección.
*Tempero: buena disposición de la tierra para ser trabajada.
De enero a enero, el dinero es del banquero.
Surgió este refrán en alusión a los juegos de azar, donde el que tiene la banca, a la larga, siempre lleva la ventaja. Actualmente se dice irónicamente porque, aunque en las cuentas bancarias aparece como propietario del dinero el que lo ingresa, en realidad el que lo maneja y saca beneficio es el banco.
En enero, el agua se hiela en el puchero y la vieja en el lecho.
Se dice como expresión gráfica del intenso frío que suele hacer en este mes del año.