Después de Pegaso, el caballo de los dioses, no hay más remedio que hablar de "los caballos de la Ilíada", ya que sin ellos no se concibe la obra de Homero… ni la guerra de Troya.
Janto junto con Balio formaban la pareja de "caballos inmortales" que Peleo recibió al casarse con la nereida Tetis, de cuya unión nació Aquiles. La yegua que los parió se llamaba Podarga.
Seguro que Janto era un pura sangre tan espléndido como éste
Este extraordinario corcel posiblemente descienda de Balio
Se asegura de Janto que, aunque de origen divino e inmortal, era un caballo negro y de pura sangre persa, dotado de patas especialmente vigorosas que le capacitaban para correr a mayor velocidad que la mayor parte de sus congéneres. Por su parte, Balio era de color blanco e igualmente rápido. Esta rapidez de ambos era lo que impedía que Aquiles pudiera uncir a su carro otros dos caballos que era lo habitual entre los griegos.
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