Viernes, 28 de octubre de 2005





Una viuda muy trabajadora que tenía sirvientas jóvenes acostumbraba a despertarlas para el trabajo de noche con el canto del gallo. Estas, rendidas del continuo cansancio, decidieron ahogar al gallo de la casa, pues pensaban que él era el causante de sus males al despertar de noche a la señora. Y les ocurrió que, después de hacerlo, cayeron sobre ellas desgracias aún peores, pues la señora, al no saber la hora por los gallos, las despertaba para el trabajo de madrugada.


Así, para muchas personas sus propias decisiones se convierten en la causa de sus males.




Tags: Fábulas, Esopo, Moraleja, Gallos, Decisión, Equivocación, Conducta

Publicado por Nereida4 @ 23:53  | F?bulas
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Comentarios
Publicado por seudolus
S?bado, 29 de octubre de 2005 | 15:29
El problema no era el gallo, el problema era la viuda trabajadora. Se equivocaron.
Publicado por Invitado
Domingo, 07 de octubre de 2012 | 1:33
Me ayudo a ser mi tarea gracias