Viernes, 07 de octubre de 2005




Un hombre vino muy temprano a presentarse en el palacio del profeta Salomón, con el rostro pálido y los labios descoloridos.

Salomón le preguntó:

-¿Por qué estás en ese estado?

Y el hombre le respondió:

-Azrael, el ángel de la muerte, me ha dirigido una mirada impresionante, llena de cólera. ¡Manda al viento, por favor te lo suplico, que me lleve a la India para poner a salvo mi cuerpo y mi alma!

Salomón mandó, pues, al viento que hiciera lo que pedía el hombre. Y, al día siguiente, el profeta preguntó a Azrael:

-¿Por qué has echado una mirada tan inquietante a ese hombre, que es un fiel? Le has causado tanto miedo que ha abandonado su patria.

Azrael respondió:

-Ha interpretado mal mi mirada. No lo miré con cólera, sino con asombro. Dios, en efecto, me había ordenado que fuese a tomar su vida en la India, y me dije: ¿Cómo podría, a menos que tuviese alas, trasladarse a la India?


FIN

Tags: Micro-relatos, Yalal Al-Din Rumi

Publicado por Nereida4 @ 13:47  | Micro-relatos
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Comentarios
Publicado por seudolus
Viernes, 07 de octubre de 2005 | 14:52
Como dice la canci?n "al que le toca le toca si hay quintadas en el quinto". Cosas que pasan.
Publicado por Nereida4
S?bado, 08 de octubre de 2005 | 13:39
Dicen algunos que el destino est? marcado y no es posible alterarlo.
Publicado por Invitado
Jueves, 20 de septiembre de 2007 | 21:54
es la consecuencia del miedo, es mejor afrontar un cruel destino que buscarlo