Continuamos con el capítulo referente a la aptitud física de la chica a la hora de dejarse dirigir.
Una respuesta automática
Que haya que responder con rapidez a las indicaciones no quiere decir que la parte de la chica dependa de tener unos reflejos asombrosos. De hecho éstos no son necesarios en absoluto. Si la actitud física y la tensión de la espalda y brazo izquierdo de la chica son los adecuados, la respuesta a una indicación del chico debería ser automática, es decir inmediata, sin que sea necesario ningún tiempo de reacción.
Este "curioso fenómeno" se debe a que una vez adoptada la postura adecuada, es el cuerpo el que debe responder a los requerimientos del brazo de la pareja, sin reflexión ni tiempos de espera. El tronco y los brazos de la pareja forman un bloque indisoluble que se mueve de forma solidaria. Naturalmente para que esto ocurra, primero hay que repetir los mismos movimientos muchas veces, hasta conseguir mecanizarlos.
Una vez conseguido esto, la chica podría bailar relajadamente sin más preocupación que disfrutar de la música ya que las demás labores, como llevar el ritmo y cambiar de paso, le corresponden al chico. De hecho, en bailes cuyo paso básico es sencillo como el merengue o la cumbia, una chica que no haya recibido clases pero se deje llevar bien, puede hacer el 90% de los pasos que le indique un chico que sepa dirigir.
Para bailar es imprescindible el contacto físico. Si mano y espalda no están pegadas todo el tiempo, el baile se convierte en algo absurdo. Fantasmas deslizándose por la pista. Manos agarrando aire.
EL TRUCO
¿Qué ocurre si estás de pie tranquilamente y alguien te empuja de repente? Lo normal sería que salieras trastabillado pero no te caerías de bruces. Ahora supongamos que sabes que te van a empujar en algún momento... ¿Serviría de algo estar en tensión, esperando el empujón pero sin saber cuando llegará? Es dudoso y sería agotador. Este ejemplo ilustra a la perfección cómo debe afrontar la chica el baile: atenta pero relajada. Los empujones llegarán pero como no es posible saber cuándo, es inútil estar en tensión esperándolos. Basta con tener claro que cuando lleguen lo que hay que hacer es moverse, no caerse de bruces (que bailando equivale a tropezar con los pies de la pareja o propios por no responder automáticamente).
La chica no debe estar tensa o rígida sino dispuesta a moverse.
Fuente: http://www.telecable.es/personales/fauxbailafacil/faux_cursoweb.htm