jueves, 06 de octubre de 2005



Continuamos con el capítulo referente a la aptitud física de la chica a la hora de dejarse dirigir.


Una respuesta automática

Que haya que responder con rapidez a las indicaciones no quiere decir que la parte de la chica dependa de tener unos reflejos asombrosos. De hecho éstos no son necesarios en absoluto. Si la actitud física y la tensión de la espalda y brazo izquierdo de la chica son los adecuados, la respuesta a una indicación del chico debería ser automática, es decir inmediata, sin que sea necesario ningún tiempo de reacción.

Este "curioso fenómeno" se debe a que una vez adoptada la postura adecuada, es el cuerpo el que debe responder a los requerimientos del brazo de la pareja, sin reflexión ni tiempos de espera. El tronco y los brazos de la pareja forman un bloque indisoluble que se mueve de forma solidaria. Naturalmente para que esto ocurra, primero hay que repetir los mismos movimientos muchas veces, hasta conseguir mecanizarlos.

Una vez conseguido esto, la chica podría bailar relajadamente sin más preocupación que disfrutar de la música ya que las demás labores, como llevar el ritmo y cambiar de paso, le corresponden al chico. De hecho, en bailes cuyo paso básico es sencillo como el merengue o la cumbia, una chica que no haya recibido clases pero se deje llevar bien, puede hacer el 90% de los pasos que le indique un chico que sepa dirigir.


Para bailar es imprescindible el contacto físico. Si mano y espalda no están pegadas todo el tiempo, el baile se convierte en algo absurdo. Fantasmas deslizándose por la pista. Manos agarrando aire.


EL TRUCO

¿Qué ocurre si estás de pie tranquilamente y alguien te empuja de repente? Lo normal sería que salieras trastabillado pero no te caerías de bruces. Ahora supongamos que sabes que te van a empujar en algún momento... ¿Serviría de algo estar en tensión, esperando el empujón pero sin saber cuando llegará? Es dudoso y sería agotador. Este ejemplo ilustra a la perfección cómo debe afrontar la chica el baile: atenta pero relajada. Los empujones llegarán pero como no es posible saber cuándo, es inútil estar en tensión esperándolos. Basta con tener claro que cuando lleguen lo que hay que hacer es moverse, no caerse de bruces (que bailando equivale a tropezar con los pies de la pareja o propios por no responder automáticamente).


La chica no debe estar tensa o rígida sino dispuesta a moverse.



Fuente: http://www.telecable.es/personales/fauxbailafacil/faux_cursoweb.htm

Publicado por Nereida4 @ 14:31  | El Trastero de Nereida
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Comentarios
Publicado por seudolus
viernes, 07 de octubre de 2005 | 19:40
Estoy totalmente de acuerdo, la chica que se mueva, ¡coño!.
Publicado por Nereida4
sábado, 08 de octubre de 2005 | 13:35
La chica tiene que dejarse llevar (hasta cierto punto :]) poniéndole cierta soltura y gracia sin parecer un saco de patatas arrastrado. Flash
Publicado por seudolus
sábado, 08 de octubre de 2005 | 18:00
La chica tiene que saber moverse solita, sin que nadie la dirija ¿o es que vamos a hacerlo todo nosotros?.
Publicado por Nereida4
domingo, 09 de octubre de 2005 | 17:00
¡Ves! soléis quejaros de que somos una mandonas y para una vez que podéis dirigir rechazáis la tarea ¡hombres! Flash Pues nada, que dirija la chica pero entonces déjate llevar (todo sea por la sincronía del baile y por evitar los pisotones). :]
Publicado por seudolus
domingo, 09 de octubre de 2005 | 18:33
Vamos por partes, yo no he dicho que la chica dirija, he dicho que se mueva, coño.
Acabais conmigo.
Publicado por Nereida4
domingo, 09 de octubre de 2005 | 18:48
Pues claro, la chica tiene que moverse ella solita Flash y sino es así es que estás bailando con una muñeca chochona. :] Guiño